Reglamento 2025/40 sobre envases: tecnologías clave para su cumplimiento

Industria eficiente y circular
Composición que muestra una serie de envases sostenibles al lado de un documento que hace referencia al reglamento PPWR y la bandera de la Unión Europea

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases (PPWR) cambia las reglas del juego para miles de empresas. Ya no basta con fabricar un envase reciclable: será necesario demostrar documentalmente su conformidad, justificar las decisiones de diseño, incorporar nuevos requisitos de sostenibilidad y adaptarse a un calendario de obligaciones que se extenderá hasta 2040.

La adaptación a este nuevo marco normativo no afectará únicamente a los fabricantes de envases. También implicará a empresas que utilizan envases para comercializar sus productos, así como a numerosos agentes de la cadena de valor, desde proveedores de materiales y fabricantes de productos envasados hasta distribuidores, operadores logísticos y gestores de residuos.

En este artículo analizamos a quién afecta el nuevo Reglamento europeo de envases, cuáles son los principales cambios que introduce y cómo la tecnología puede ayudar a las empresas a adaptarse a este nuevo escenario regulatorio.

¿Qué es el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y por qué es importante?

Origen del nuevo Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases

El Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases, conocido también por sus siglas en inglés PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), es el nuevo marco normativo de la Unión Europea destinado a reducir el impacto ambiental de los envases y avanzar hacia un modelo de economía más circular y eficiente en el uso de los recursos.

Su aprobación responde a un desafío cada vez más relevante: el continuo aumento de los residuos de envases generado en Europa y la necesidad de reducir el consumo de materias primas vírgenes. Para hacer frente a esta situación, la Unión Europea ha impulsado una estrategia que prioriza la prevención de residuos, la reutilización, el reciclaje de alta calidad y el uso más eficiente de los materiales a lo largo de todo el ciclo de vida de los envases.

El PPWR forma parte de iniciativas estratégicas como el Pacto Verde Europeo (European Green Deal) y el Plan de Acción para la Economía Circular, cuyo objetivo es acelerar la transición hacia una economía más sostenible, competitiva y climáticamente neutra.

¿Qué cambia con el nuevo Reglamento (UE) 2025/40?

Hasta ahora, el marco regulatorio estaba definido por la Directiva 94/62/CE sobre envases y residuos de envases, que impulsó la prevención, la reutilización y, especialmente, el reciclaje mediante objetivos comunes para los Estados miembros. Sin embargo, al tratarse de una directiva, cada país debía transponerla a su legislación, dando lugar a diferencias en su aplicación.

Esta Directiva es sustituida por el Reglamento (UE) 2025/40, lo que supone un cambio de paradigma en la política europea sobre envases. Aunque mantiene el objetivo de reducir su impacto ambiental, amplía significativamente el alcance de la normativa y adopta un enfoque integral que abarca todo el ciclo de vida del envase.

Al tratarse de un reglamento europeo, sus disposiciones son directamente aplicables en todos los Estados miembros, estableciendo un marco regulatorio único y armonizado para todos los operadores económicos.

Pero el cambio más importante va más allá del ámbito jurídico. Mientras que la normativa anterior estaba orientada principalmente a la gestión de los residuos de envases, el nuevo Reglamento introduce requisitos que afectan a todas las fases de la cadena de valor: desde el diseño y la fabricación hasta la reutilización, la recogida, el reciclaje y la reincorporación de los materiales al mercado.

Operadores económicos afectados por el PPWR

La siguiente tabla resume los principales tipos de operadores económicos recogidos en el PPWR y las obligaciones a las que éstos están sujetos para su cumplimiento:

OPERADOR ECONÓMICOPAPEL EN LA CADENA DE SUMINISTROPRINCIPALES OBLIGACIONES
FabricanteDiseña, fabrica o comercializa un envase bajo su nombre o marca.Es el principal responsable de demostrar que el envase cumple el Reglamento. Para ello, no basta con diseñar un envase conforme al PPWR, también debe disponer de la documentación técnica, la Declaración UE de Conformidad y los procedimientos necesarios para garantizar que todos los envases comercializados mantienen ese cumplimiento a lo largo del tiempo.
ProveedorSuministra materiales, componentes o envases a un fabricante.Su función consiste en suministrar materiales, componentes e información técnica fiable que permitan al fabricante cumplir sus obligaciones y acreditar la conformidad del envase.
ImportadorIntroduce en el mercado de la UE envases o productos envasados procedentes de terceros países.Antes de introducir productos procedentes de terceros países en el mercado europeo, debe verificar que el fabricante ha cumplido las obligaciones establecidas por el PPWR y que dispone de la documentación que acredita la conformidad del envase. De este modo, actúa como un segundo nivel de control para garantizar que únicamente se comercialicen envases conformes en la Unión Europea.
DistribuidorComercializa envases o productos envasados dentro de la cadena de suministro.Es responsable de actuar con la diligencia debida para evitar que se comercialicen productos que incumplan el Reglamento. Si detecta una posible falta de conformidad, tiene la obligación de no comercializar el envase y de colaborar en la adopción de las medidas correctoras necesarias.
Representante autorizadoActúa en nombre del fabricante respecto a determinadas obligaciones.Su función consiste en actuar en nombre del fabricante para aquellas tareas que este le haya delegado expresamente mediante un mandato escrito, especialmente en materia de documentación, comunicación y cooperación con las autoridades competentes.
Prestador de servicios logísticos de cumplimientoAlmacena, embala, direcciona y expide productos para terceros.Desempeña un papel fundamental para garantizar la trazabilidad y la vigilancia del mercado, especialmente en las operaciones de comercio electrónico y logística externalizada. Cuando no exista otro operador económico establecido en la Unión Europea que asuma las obligaciones correspondientes, su responsabilidad adquiere una relevancia especial.

Fechas clave para el cumplimiento del PPWR

Aunque el Reglamento entró en vigor el 11 de febrero de 2025, la mayoría de sus disposiciones comienzan a aplicarse desde el día 12 de agosto de 2026 , por lo que este fecha se considera el inicio de su aplicación general.

No obstante, el PPWR prevé un calendario progresivo con nuevos requisitos y objetivos durante los próximos años para facilitar la transición hacia un modelo de envases más sostenible y plenamente integrado en la economía circular:

  • 11 de febrero de 2025: entrada en vigor del Reglamento.
  • 12 de agosto de 2026: aplicación general de la mayor parte de sus disposiciones.
  • 1 de enero de 2030: comienzan a exigirse numerosos requisitos de diseño para la reciclabilidad, contenido mínimo de plástico reciclado en determinados envases y objetivos de minimización del envase, además de la prohibición de determinados formatos de envases de un solo uso.
  • 1 de enero de 2035: los envases deberán cumplir también los criterios de reciclabilidad a escala establecidos por el Reglamento para poder comercializarse en la UE.
  • 1 de enero de 2040: entran en vigor nuevos objetivos de contenido mínimo de plástico reciclado y requisitos adicionales para seguir impulsando la circularidad de los envases.

Documento de orientación sobre el Reglamento (UE) 2025/40 publicado por la Unión Europea

Con el fin de facilitar una aplicación uniforme del Reglamento, la Comisión Europea publicó el pasado mes de junio un primer Documento de orientación en el que aclara numerosas cuestiones prácticas relacionadas con la interpretación del PPWR, las obligaciones de los operadores económicos y la aplicación de determinados requisitos técnicos. Este artículo se ha basado, tanto el contenido íntegro del Reglamento, como las principales aclaraciones recogidas en dicha guía oficial.

¿Qué requisitos de sostenibilidad y etiquetado deberán cumplir los envases?

El Capítulo II del Reglamento (UE) 2025/40 establece los nuevos requisitos de sostenibilidad y etiquetado que deberán cumplir los envases comercializados en la Unión Europea. Su objetivo es reducir el impacto ambiental de los envases durante todo su ciclo de vida, fomentando el ecodiseño, la reutilización, el reciclaje y un uso más eficiente de los recursos.

Éstas son, de una manera resumida, las principales exigencias en materia de sostenibilidad y etiquetado que introduce el PPWR para los envases que se diseñen, fabriquen y comercialicen:

Icono que representa el requisito "Evaluación de la conformidad"

Es necesario procedimentar y verificar que los envases cumplen las exigencias establecidas antes de su comercialización.

Icono que representa el requisito "Restricciones sobre sustancias"

Se restringe el uso de determinadas sustancias para proteger la salud humana y reducir el impacto ambiental de los envases.

Icono que representa los "Requisitos de reciclabilidad"

Los envases deberán diseñarse para que puedan reciclarse de forma efectiva al final de su vida útil.

Icono que representa el requisito "Contenido mínimo de plástico reciclado"

Determinados envases de plástico deberán incorporar un porcentaje mínimo de material reciclado.

Icono que representa los "Requisitos de compostabilidad"

Algunos tipos de envases deberán ser compostables conforme a los requisitos establecidos por el Reglamento.

Icono que representa el requisito "Minimización del peso y volumen"

Los envases deberán minimizar su peso y volumen sin comprometer su funcionalidad ni la protección del producto.

Icono que representa los "Requisitos aplicables a los envases reutilizables"

Los envases reutilizables deberán cumplir requisitos específicos para garantizar múltiples ciclos de uso.

Icono que representa los "Nuevos requisitos de etiquetado"

El etiquetado deberá facilitar la correcta separación de los residuos y aportar información armonizada en toda la UE.

Icono que representa el requisito "Declaración UE de conformidad"

Documento mediante el que el operador responsable declara que el envase cumple los requisitos aplicables del PPWR.

Icono que representa el requisito "Documentación técnica"

Deberá recopilar toda la información técnica necesaria para demostrar el cumplimiento del Reglamento.

La siguiente tabla detalla de una manera más concreta qué aspectos define el PPWR en torno a cada uno de los requisitos mencionados y cuál es la base normativa que los rige:

REQUISITOQUÉ ESTABLECE CONCRETAMENTE EL PPWR

¿Qué retos tecnológicos plantea el Reglamento (UE) 2025/40 a las empresas?

El cumplimiento del Reglamento (UE) 2025/40 no implica únicamente adaptar procedimientos administrativos o incorporar nuevos requisitos documentales, en muchos casos, supondrá abordar auténticos retos tecnológicos que afectarán al diseño de los envases, la selección de materiales, los procesos de fabricación, la validación de prestaciones o la gestión de la información técnica.

Y todo ello, sin comprometer: la funcionalidad del envase, la seguridad del producto, la eficiencia de los procesos industriales, la competitividad del negocio. Entre los principales retos tecnológicos destacan los siguientes:

1) Rediseñar los envases para mejorar su reciclabilidad

El PPWR exige que todos los envases sean reciclables y establece criterios armonizados para evaluar su reciclabilidad. Esto obligará a muchas empresas a replantear el diseño de sus envases, reduciendo la complejidad de determinadas estructuras, eliminando elementos que dificultan el reciclado y favoreciendo soluciones compatibles con las infraestructuras de reciclaje existentes.

Desde un punto de vista técnico, este proceso de rediseño requerirá analizar materiales, geometrías, sistemas de cierre, etiquetas, adhesivos y otros componentes que pueden condicionar la reciclabilidad del conjunto.

Desde un punto de vista de negocio, anticipar estos cambios desde las primeras fases de diseño permite evitar rediseños posteriores, reducir costes de desarrollo y minimizar el riesgo de que un envase deje de cumplir los requisitos regulatorios en futuras revisiones.

2) Incorporar materiales reciclados sin comprometer las prestaciones del envase

El Reglamento establece porcentajes mínimos de plástico reciclado posconsumo para determinados envases de plástico, con objetivos progresivos a partir de 2030.

Alcanzar estos niveles supone un importante reto tecnológico, ya que la incorporación de material reciclado deberá garantizar que el nuevo material mantiene las propiedades mecánicas, químicas, funcionales y estéticas necesarias para preservar la calidad del producto, la seguridad durante su uso y la viabilidad del proceso de fabricación.

Validar correctamente estos materiales desde las primeras etapas del desarrollo reduce el riesgo de incidencias durante la industrialización y evita modificaciones posteriores del envase.

3) Minimizar el peso y el volumen de los envases manteniendo su funcionalidad

La minimización del peso y volumen de los envases constituye otro de los principios fundamentales del PPWR. El reto tecnológico consiste en reducir la cantidad de material empleado sin afectar a la resistencia mecánica, la protección del producto, la logística o la experiencia de uso. Alcanzar este equilibrio exigirá optimizar tanto el diseño estructural como la selección de materiales y los procesos de fabricación.

Además, una correcta optimización del envase puede contribuir a reducir el consumo de materias primas, mejorar la eficiencia logística y disminuir los costes asociados al transporte y almacenamiento.

4) Desarrollar soluciones reutilizables técnicamente viables

El Reglamento impulsa la reutilización de los envases, que deberán diseñarse para soportar múltiples ciclos de uso manteniendo sus prestaciones y garantizando un funcionamiento seguro durante toda su vida útil.

Esto plantea importantes desafíos relacionados con la selección de materiales, la durabilidad y resistencia al desgaste, el reacondicionamiento, la trazabilidad, la logística inversa o la integración de los envases en sistemas eficaces de reutilización.

5) Adaptar los procesos industriales a los nuevos requisitos del Reglamento

La adaptación al PPWR no afectará únicamente al diseño del envase, sino también a los procesos industriales asociados a su fabricación y control de calidad. La incorporación de nuevos materiales, la implantación de soluciones reutilizables o la necesidad de garantizar una calidad constante en la producción pueden requerir la revisión de procesos, parámetros de fabricación y sistemas de control para asegurar que todos los envases comercializados mantienen las prestaciones exigidas por el Reglamento.

Planificar esta adaptación con suficiente antelación permite reducir el impacto sobre la producción, minimizar interrupciones y distribuir las inversiones de forma progresiva conforme avance el calendario de aplicación del PPWR.

6) Generar las evidencias técnicas necesarias para demostrar la conformidad del envase

El PPWR no solo exige cumplir determinados requisitos, sino también poder demostrarlo. Para ello, las empresas deberán realizar la evaluación de la conformidad, elaborar la documentación técnica, emitir la Declaración UE de Conformidad y disponer de los ensayos, cálculos y demás evidencias que acrediten el cumplimiento de los requisitos aplicables antes de comercializar sus envase.

Algunos ejemplos de envases afectados por el PPWR

Aunque el PPWR afecta a prácticamente todos los envases comercializados en la Unión Europea, algunos tipos de envase afrontan retos tecnológicos especialmente relevantes. A continuación se mencionan 5 ejemplos donde la innovación en materiales, diseño, simulación y validación será clave para cumplir el Reglamento sin comprometer las prestaciones del envase:

1) Envases para alimentos grasos, aceitosos o húmedos

Ejemplos: hamburguesas, patatas fritas, pizzas, bollería, quesos, embutidos, comida preparada, salsas.

Reto tecnológico: necesitan barreras frente a grasa, aceite, agua y vapor de agua. En papeles y cartones, conseguir estas propiedades puede requerir recubrimientos, laminados o estructuras multicapa que dificultan el reciclado. Además, el PPWR restringe determinados PFAS en envases destinados al contacto con alimentos a partir del 12 de agosto de 2026.

Solución: desarrollar recubrimientos y materiales alternativos que proporcionen las mismas propiedades de barrera sin comprometer la reciclabilidad.

2) Envases multicapa y multimaterial

Ejemplos: bolsas de snacks, envases de café, sobres de salsas, envases de productos infantiles, pouches.

Reto tecnológico: esas estructuras son excelentes desde el punto de vista funcional, pero pueden ser difíciles de separar y reciclar. El PPWR introduce requisitos obligatorios de reciclabilidad y establece que los envases deberán diseñarse para el reciclado. A partir de 2030 se aplican los criterios de diseño para el reciclado previstos por el Reglamento.

Solución: desarrollar estructuras monomaterial o soluciones de materiales compatibles entre sí que mantengan las prestaciones del envase original.

3) Embalajes industriales y de transporte

Ejemplos: palés, cajas de transporte, film estirable y retráctil, flejes, cantoneras, bidones, contenedores y embalajes para componentes industriales.

Reto tecnológico: el PPWR impulsa la reducción del peso y volumen de los embalajes, así como su reutilización y reciclabilidad. El reto consiste en minimizar el uso de materiales sin comprometer la protección del producto durante el almacenamiento y el transporte.

Solución: optimizar el diseño de los embalajes mediante simulación y ecodiseño, desarrollar materiales más sostenibles y validar su comportamiento con ensayos mecánicos y de transporte, garantizando la protección del producto con un menor consumo de recursos.

4) Envases reutilizables

Ejemplos: envases reutilizables para comida para llevar, vasos reutilizables para eventos, cajas para comercio electrónico, cajas logísticas retornables, palés de plástico reutilizables y botellas rellenables para bebidas.

Reto tecnológico: el PPWR impulsa la reutilización y el rellenado en determinados sectores, lo que exige envases capaces de soportar múltiples ciclos de uso, transporte y lavado sin perder sus prestaciones mecánicas, de barrera o de seguridad. Además, es necesario demostrar su durabilidad y gestionar su trazabilidad a lo largo de todo su ciclo de vida.

Solución: desarrollar envases reutilizables mediante nuevos materiales y ecodiseño, validar su comportamiento con ensayos de resistencia, envejecimiento y lavado, e incorporar tecnologías de trazabilidad (RFID, Data Matrix o IoT) para gestionar y monitorizar su reutilización.

5) Envases de plástico con contenido reciclado

Ejemplos: botellas para bebidas, envases para productos de limpieza, cosméticos, detergentes, envases alimentarios rígidos y otros envases de plástico de un solo uso.

Reto tecnológico: el PPWR establece objetivos de contenido mínimo de plástico reciclado para determinadas categorías de envases. El reto consiste en incorporar material reciclado sin comprometer las propiedades mecánicas, la procesabilidad, la apariencia o la seguridad del envase, especialmente en aplicaciones para contacto alimentario.

Solución: desarrollar nuevas formulaciones con materiales reciclados, caracterizar sus propiedades físico-químicas y validar su comportamiento mediante ensayos de laboratorio, optimizando el equilibrio entre prestaciones técnicas, reciclabilidad y cumplimiento de los requisitos del PPWR.

¿Cómo puede ayudar el ITA a las empresas a cumplir el Reglamento (UE) 2025/40?

Afrontar los desafíos tecnológicos derivados del nuevo Reglamento sobre envases implica combinar conocimientos en ingeniería, materiales, fabricación, sostenibilidad y validación experimental. En este contexto, los centros tecnológicos desempeñan un papel fundamental como socios de I+D, proporcionando las capacidades científicas y tecnológicas necesarias para reducir los riesgos asociados al desarrollo de nuevos envases y acelerar su llegada al mercado.

El ITA acompaña a las empresas durante todo el proceso de adaptación al Reglamento, desde las primeras fases de diseño hasta la validación final del cumplimiento, combinando actividades de investigación, desarrollo, ensayo e innovación tecnológica.

Correspondencia entre los retos tecnológicos del PPWR y las capacidades del ITA

La siguiente infografía sintetiza de una manera visual la correspondencia entre los retos tecnológicos que supone para las empresas la entrada en vigor del nuevo PPWR y algunas de las capacidades clave del ITA:

Infografía que representan la correspondencia entre los retos tecnológicos del PPWR y las capacidades del ITA

A continuación, se va a explicar de manera más detallada dichas capacidades tecnológicas del ITA y su aplicación directa al nuevo reglamento de envases:

1) Diseño y desarrollo de nuevos envases

La adaptación al Reglamento puede exigir el rediseño parcial o completo de un envase para reducir su peso y volumen, mejorar su reciclabilidad, facilitar su reutilización o eliminar componentes que dificultan la separación y el tratamiento al final de su vida útil.

Este proceso no consiste únicamente en sustituir un material por otro, es necesario reconsiderar de forma conjunta la geometría, el espesor, las uniones, los cierres, las etiquetas, los adhesivos, los recubrimientos y la interacción entre el envase y el producto que contiene. El ITA puede aportar valor gracias a su experiencia en:

  • Análisis funcional del envase y de sus condiciones reales de uso.
  • Identificación de elementos prescindibles o susceptibles de optimización.
  • Rediseño geométrico y estructural.
  • Reducción de espesores y consumo de material.
  • Simplificación de estructuras multimaterial.
  • Evaluación de alternativas monomateriales o de más fácil separación.
  • Diseño orientado a la reutilización, desmontaje, reparación o recuperación de componentes.
  • Desarrollo de conceptos y prototipos para comparar distintas soluciones.

El objetivo no es únicamente obtener un envase formalmente más sostenible, sino mantener funciones críticas como la contención, protección, manipulación, apilamiento, transporte, conservación y seguridad del producto.

Además, esta visión integral permite reducir el riesgo de que una mejora ambiental genere fallos funcionales, problemas logísticos o incrementos de coste en otras etapas.

2) Desarrollo y validación de materiales

El uso de plástico reciclado, materiales biobasados, formulaciones con menor impacto ambiental o soluciones compostables puede modificar de forma importante el comportamiento del envase.

Además, la utilización de estos materiales deberá permitir cumplir los porcentajes mínimos de contenido reciclado establecidos por el PPWR cuando resulten de aplicación.

La variabilidad de las materias primas secundarias, la presencia de contaminantes, la degradación acumulada durante procesos anteriores o la incompatibilidad entre polímeros pueden afectar a la procesabilidad, la resistencia, la estabilidad dimensional, el envejecimiento y la apariencia final.

El ITA trabaja en el desarrollo, caracterización y modelado de materiales como polímeros técnicos, elastómeros, adhesivos, papel y cartón, y dispone de la infraestructura necesaria para preparar muestras, formular mezclas y estudiar aditivos o recubrimientos funcionales. Aportamos valor realizando estas actividades:

  • Selección comparativa de materiales candidatos.
  • Formulación de mezclas con contenido reciclado.
  • Análisis de compatibilidad entre matrices, cargas, fibras, aditivos y pigmentos.
  • Estudio de adhesivos, tintas y recubrimientos que condicionan la reciclabilidad.
  • Desarrollo de materiales con propiedades específicas de rigidez, flexibilidad, resistencia o durabilidad.
  • Evaluación de la influencia del contenido reciclado sobre las prestaciones;
  • análisis de envejecimiento y degradación por temperatura, humedad, radiación o exposición química.
  • Caracterización de papel, cartón, polímeros y estructuras híbridas.
  • Investigación de causas de fallo o pérdida prematura de propiedades.

Cuando el proyecto requiere obtener muestras o formulaciones experimentales, el ITA dispone de equipamiento para mezcla, extrusión, inyección de probetas, calandrado, filamentado y prensado, lo que permite desarrollar y comparar materiales antes de avanzar hacia su industrialización.

3) Simulación y optimización del diseño

La simulación permite estudiar el comportamiento del envase antes de fabricar sucesivas iteraciones físicas. Resulta especialmente útil cuando se pretende reducir material, modificar geometrías, introducir nuevos materiales o asegurar que un envase reutilizable mantiene sus prestaciones durante múltiples ciclos.

El ITA cuenta con competencias en cálculo y simulación avanzada para evaluar la funcionalidad, durabilidad y comportamiento a largo plazo de componentes y productos. Aplicada a los envases, esta capacidad puede incluir:

  • Simulación estructural frente a compresión, apilamiento, impactos o caídas.
  • Análisis de deformaciones y zonas de concentración de tensiones.
  • Evaluación de estabilidad, pandeo y pérdida de rigidez.
  • Comparación virtual entre materiales y espesores.
  • Optimización del reparto de material en la geometría.
  • Estudio de cargas durante almacenamiento y transporte.
  • Análisis térmico y termomecánico.
  • Estimación de vida útil y evolución de propiedades.
  • Simulación de procesos de fabricación y transformación.
  • Reducción del número de prototipos y ensayos exploratorios.

La simulación ayuda a descartar alternativas poco viables, identificar las variables críticas y concentrar los ensayos físicos en las soluciones con mayor potencial.

También permite justificar técnicamente determinadas decisiones de diseño, como la reducción de peso o la modificación de geometrías, antes de proceder a su validación experimental.

4) Ensayos y validación experimental

El PPWR exige que las empresas puedan demostrar que sus envases cumplen los requisitos establecidos por el Reglamento. Para ello, no basta con diseñar una solución teóricamente válida, es necesario verificar experimentalmente que los materiales, componentes y envases ofrecen las prestaciones esperadas y generar evidencias objetivas que respalden su conformidad.

Estas evidencias constituyen una parte esencial de la documentación técnica y del procedimiento de evaluación de la conformidad exigidos por el Reglamento.

El ITA realiza análisis experimentales y ensayos para validar materiales, componentes, sistemas y productos, evaluando propiedades mecánicas, físicas, químicas, térmicas y ambientales en función de los requisitos específicos de cada aplicación:

A) Caracterización de materiales

  • Composición química, estructura y morfología del material.
  • Propiedades mecánicas de los materiales.
  • Comparación entre materiales vírgenes, reciclados y formulaciones alternativas.

B) Ensayos mecánicos y funcionales

  • Resistencia a tracción, compresión, flexión, impacto o perforación.
  • Comportamiento de uniones, soldaduras, adhesivos y sistemas de cierre.
  • Estabilidad dimensional.
  • Durabilidad frente a cargas repetidas.
  • Evaluación del comportamiento después de varios ciclos de uso o limpieza.

C) Ensayos de durabilidad y comportamiento ambiental

  • Respuesta ante ciclos térmicos y humedad.
  • Envejecimiento acelerado.
  • Resistencia química frente al producto contenido o a agentes externos.

D) Análisis de fallo

  • Análisis de fallos, fracturas, delaminaciones o procesos de degradación.

Ensayos de biodegradabildad y desintegración

Además, es interesante apuntar que el ITA ha reforzado recientemente sus capacidades acreditadas para ensayos de biodegradabilidad y desintegración, .

Dichas capacidades nos permiten evaluar de forma rigurosa el comportamiento de determinadas soluciones sostenibles basadas en materiales biodegradables.

Leer noticia.

Sistema de frascos de ensayo utilizado para la evaluación de la biodegradabilidad aerobia en medio acuoso conforme a la norma UNE-EN ISO 14852

5) Análisis de sostenibilidad y ciclo de vida

El análisis del ciclo de vida (ACV) no constituye por sí mismo un requisito general obligatorio del PPWR, pero sí puede ser una herramienta de apoyo muy útil para comparar alternativas que ya resulten técnica y normativamente viables. Su utilidad se encuentra, por ejemplo, en:

  • Comparar un envase de un solo uso con una alternativa reutilizable.
  • Analizar el efecto de reducir peso o espesor.
  • Estudiar la sustitución de materiales.
  • Evaluar distintos escenarios de fabricación, transporte y fin de vida.
  • Determinar cuántos ciclos necesita un envase reutilizable para compensar su mayor impacto inicial.
  • Identificar desplazamientos de impacto entre etapas.
  • Evitar decisiones basadas únicamente en una propiedad, como el porcentaje de reciclado.
  • Cuantificar mejoras ambientales mediante indicadores comparables.

El enfoque del ITA reside en integrar el análisis ambiental dentro del propio proceso de desarrollo tecnológico. Esto permite comparar alternativas no solo desde la perspectiva ambiental, sino también considerando su viabilidad técnica, su comportamiento funcional, su procesabilidad y su posible implantación industrial.

6) Industrialización y optimización de procesos

La incorporación de materiales reciclados, la reducción del peso del envase, el empleo de nuevas formulaciones o el desarrollo de soluciones reutilizables pueden impactar directamente en algunos procesos productivos como la procesabilidad del material, los tiempos de ciclo, la calidad del producto final, el consumo energético o la productividad de la instalación.

El ITA acompaña a las empresas durante la fase de industrialización, ayudando a validar que las nuevas soluciones desarrolladas pueden implantarse con garantías en un entorno de fabricación real:

A) Optimización de procesos de fabricación

  • Análisis de la viabilidad técnica de nuevos procesos productivos.
  • Optimización de parámetros de transformación y fabricación.
  • Evaluación de la procesabilidad de nuevos materiales y formulaciones.
  • Adaptación de procesos a materiales reciclados, reciclables o biobasados.
  • Optimización de tiempos de ciclo, consumos y productividad.

B) Escalado e industrialización

  • Validación industrial de nuevas soluciones de envase.
  • Desarrollo y ejecución de pruebas piloto.
  • Escalado de materiales, formulaciones y procesos.
  • Evaluación de la repetibilidad y robustez del proceso.
  • Identificación y reducción de riesgos durante la industrialización.

C) Validación y optimización del proceso productivo

  • Análisis de capacidad y estabilidad del proceso.
  • Identificación de causas de rechazo y defectos de fabricación.
  • Optimización del control de calidad.
  • Reducción de desperdicios, reprocesos y consumo de materias primas.
  • Mejora continua de la eficiencia operativa.

7) Digitalización, gestión del dato y trazabilidad

La adaptación al PPWR incrementará significativamente las obligaciones relacionadas con la gestión de la información técnica. Las empresas deberán recopilar, conservar y mantener actualizada la documentación necesaria para demostrar la conformidad de sus envases, incluyendo: información sobre materiales, contenido reciclado, ensayos, evaluación de la conformidad y modificaciones del diseño.

El ITA desarrolla soluciones de digitalización orientadas a la gestión inteligente del dato industrial, facilitando la integración, explotación y trazabilidad de la información generada durante todo el ciclo de vida del envase. Estas capacidades pueden aplicarse a los siguientes aspectos:

A) Gestión de la información técnica

  • Gestión de la documentación técnica asociada al desarrollo del envase.
  • Integración de información procedente de materiales, proveedores y procesos.
  • Control de versiones de diseños, formulaciones y especificaciones técnicas.
  • Gestión de evidencias técnicas derivadas de ensayos y procesos de validación.
  • Organización y conservación de la información necesaria para respaldar la evaluación de la conformidad.

B) Trazabilidad de productos y materiales

  • Trazabilidad de materias primas, componentes y lotes de fabricación.
  • Seguimiento del contenido reciclado y de la información asociada a los materiales.
  • Integración de la información generada por los distintos operadores de la cadena de suministro.
  • Interoperabilidad de los datos entre fabricantes, proveedores, clientes y autoridades competentes.
  • Preparación de la información necesaria para futuros sistemas de Pasaporte Digital de Producto (Digital Product Passport, DPP) y otros mecanismos de intercambio digital impulsados por la normativa europea.

C) Analítica avanzada y explotación del dato

  • Integración y explotación de datos procedentes de distintas fuentes industriales.
  • Desarrollo de cuadros de mando e indicadores para el seguimiento técnico del producto.
  • Aplicación de inteligencia artificial para el análisis de grandes volúmenes de información.
  • Desarrollo de modelos y gemelos digitales para apoyar la toma de decisiones.
  • Automatización de la gestión y explotación de la información técnica.

Caso de éxito: BioPackman

Un buen ejemplo de todas nuestras capacidades en el diseño y desarrollo de envases ello es el proyecto BioPackMan, cuyo objetivo es desarrollar nuevos materiales biodegradables para envases que igualen el rendimiento de los plásticos convencionales, pero con menor impacto ambiental. Las actividades que realiza el ITA dentro del proyecto se centran en: 

  1. Desarrollar modelos de aprendizaje automático para predecir propiedades de materiales biodegradables a partir de bases de datos estructuradas, simulaciones moleculares y estrategias avanzadas de caracterización, facilitando así la selección virtual de compuestos prometedores.  
  2. Realizar evaluaciones de sostenibilidad ambiental mediante análisis de ciclo de vida (LCA), modelando las cadenas de valor de los nuevos materiales y comparándolas con plásticos convencionales para identificar puntos críticos e impactos ambientales.  
  3. Llevar a cabo análisis de costes del ciclo de vida (LCC) y evaluaciones tecnoeconómicas (TEA), considerando también aspectos sociales como la creación de empleo y la salud ocupacional. 


Preguntas frecuentes sobre el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases

L1

¿Cuándo entra en vigor el Reglamento (UE) 2025/40?

El Reglamento entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y será aplicable con carácter general a partir del 12 de agosto de 2026. No obstante, algunos requisitos se implantarán de forma progresiva durante los años siguientes.

L2

¿A qué empresas afecta el PPWR?

Afecta a prácticamente todos los operadores de la cadena de valor del envase: fabricantes, importadores, distribuidores, productores de productos envasados, proveedores de envases y otros agentes implicados en su comercialización y gestión al final de su vida útil.

L3

¿Todos los envases deberán ser reciclables?

Sí. El Reglamento establece que todos los envases comercializados en la Unión Europea deberán ser reciclables y cumplir determinados criterios de diseño para facilitar su reciclado efectivo.

L4

¿Será obligatorio utilizar plástico reciclado?

Sí, para determinadas categorías de envases de plástico el PPWR fija porcentajes mínimos de contenido reciclado que deberán alcanzarse de forma progresiva.

L5

¿Desaparecerán los envases de un solo uso?

No todos. El Reglamento prohíbe determinados formatos de envases de un solo uso considerados evitables, mientras que para otros establece objetivos de reducción o reutilización.

L6

¿Qué documentación deberán conservar las empresas?

Las empresas deberán disponer de documentación técnica que demuestre el cumplimiento de los requisitos aplicables, así como de la correspondiente declaración UE de conformidad cuando resulte exigible.

L7

¿Será necesario realizar ensayos para demostrar el cumplimiento?

En muchos casos, sí. Será necesario generar evidencias objetivas mediante ensayos, evaluaciones y procedimientos de conformidad que acrediten que el envase cumple los requisitos establecidos por el Reglamento.

L8

¿Tengo que cambiar todos los envases que comercializo?

No necesariamente. Dependerá del tipo de envase, de los materiales empleados y de los requisitos específicos que le resulten aplicables. Cada empresa deberá evaluar si sus envases cumplen las nuevas exigencias de reciclabilidad, contenido reciclado, minimización, reutilización o etiquetado establecidas por el Reglamento.

L9

¿Cómo puede prepararse una empresa para cumplir el PPWR?

La mejor estrategia consiste en anticiparse: revisar el diseño de los envases, evaluar los materiales utilizados, adaptar los procesos industriales, validar técnicamente las soluciones y preparar la documentación necesaria para demostrar la conformidad.

L10

¿Cómo evolucionará el Reglamento (UE) 2025/40 en los próximos años?

El PPWR seguirá desarrollándose mediante actos delegados, actos de ejecución, normas armonizadas y nuevos documentos de orientación publicados por la Comisión Europea. Por ello, las empresas deberán realizar un seguimiento continuo de la evolución del marco regulatorio para garantizar el cumplimiento de los nuevos requisitos que se vayan aprobando.

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