Requerimientos de los componentes del vehículo eléctrico

Movilidad sostenible

Considerando el peso y la aportación de valor en los vehículos actuales que tienen los proveedores de componentes y sistemas (Tier1, Tier2, Tier3) existe una clara necesidad de innovar para desarrollar los nuevos componentes del vehículo eléctrico, que se adapten a las nuevas arquitecturas y configuraciones y a los nuevos requerimientos asociados a los vehículos eléctricos, autónomos y conectados.

Para ello, cada empresa, considerando sus productos/procesos/tecnologías, debe responder a los requerimientos que imponen los nuevos vehículos eléctricos (y/o los nuevos modelos de negocio asociados).

Requerimientos a afrontar para los nuevos componentes del vehículo eléctrico a través de la innovación tecnológica:

El desarrollo de nuevos componentes del vehículo eléctrico que hasta ahora no estaban presentes: máquinas eléctricas y convertidores, sistemas de almacenamiento, sensores, etc.

La electrificación del tren de potencia conlleva necesariamente la integración de estos nuevos sistemas dentro del vehículo, y puede servir de nuevas oportunidades que pueden ser aprovechadas por los fabricantes de componentes del vehículo eléctrico. Por contra, aunque en los próximos años los componentes asociados a los motores de combustión (válvulas, escape, lubricación, alimentación de combustible, etc.) seguirán estando presentes en gran cantidad de vehículos, lógicamente a futuro irán disminuyendo.

La ‘electrificación’ de componentes para dotarlos de nuevas funcionalidades

Por ejemplo: sistemas eléctricos de frenado y dirección y componentes electrónicos para su modulación y control, amortiguadores activos y suspensiones eléctricas inteligentes,  e-axle’s, etc.

El aligeramiento de sus productos actuales y su adaptación como componentes del vehículo eléctrico

La tendencia futura en la fabricación ligera, tanto a nivel de carrocería como a nivel de componentes, apunta hacia un diseño híbrido combinando diferentes materiales (comportamiento de materiales) en base a sus prestaciones mecánicas (acero, aluminio, magnesio, materiales compuestos y plásticos), y optimizando su diseño.

La mejora de la eficiencia de los sistemas auxiliares

La gestión energética resulta clave para aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos. Por ese motivo, no sólo resulta clave la eficiencia de los sistemas eléctricos y electrónicos embarcados sino también reducir otras fuentes de pérdidas como por ejemplo pérdidas por fricción (), incorporando mejoras en el diseño geométrico, procesos de acabado, materiales, lubricación, etc.

La nueva gestión térmica de los diferentes sistemas de los nuevos vehículos

En las nuevas arquitecturas de vehículos el control de temperatura debe cubrir la refrigeración de todos los componentes del vehículo eléctrico como la batería, la electrónica de potencia y el motor eléctrico. Además, estos sistemas deben estar integrados con el control eficiente de la climatización en el interior del vehículo (HVAC).

Los nuevos requerimientos en términos de confort (NVH)

El comportamiento dinámico, las fuentes de ruido y vibración en los nuevos vehículos eléctricos son totalmente diferentes a los vehículos tradicionales. Por ejemplo, si pensamos en aislamiento acústico, al desaparecer el ruido del motor de combustión interna, cobra mayor peso el ruido aerodinámico y de rodadura, implicando el desarrollo de nuevos componentes del vehículo eléctrico.

Así, a partir de la información sobre las nuevas arquitecturas y sistemas del vehículo y la definición de los requerimientos asociados a los componentes de los vehículos eléctricos, la innovación tecnológica permitirá a las empresas evolucionar, y estar en disposición de seguir teniendo un peso importante en el desarrollo de los nuevos vehículos.

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