El ITA asiste en Italia a la primera reunión del proyecto europeo Le Colaz

El sistema Le Colaz redefine la construcción y la renovación al integrar herramientas, productos y técnicas innovadoras que permiten prácticas constructivas adaptables, circulares y sostenibles. Inspirado en los “bloques LEGO”, su estructura modular combina materiales biológicos y reciclados con componentes avanzados de ensamblado a presión, diseñados para un montaje, desmontaje y reutilización sin complicaciones. Este enfoque mejora significativamente la adaptabilidad de los edificios y sus unidades a nuevos usos, asegurando una utilización óptima de los espacios interiores y mejorando las condiciones de vida y trabajo.
El Instituto Tecnológico de Aragón ITA está desarrollando adhesivos pensados para poder desensamblarse cuando se desee. Forma parte del proyecto europeo Le Colaz, que se ha propuesto redefinir la construcción y la renovación de edificios al integrar herramientas, productos y técnicas innovadoras que permiten prácticas constructivas adaptables, circulares y sostenibles.
En este caso, los nuevos adhesivos con capacidad de desensamblado bajo demanda garantizan una unión segura, pero reducen su capacidad resistente al aplicar una temperatura elevada. De esta manera, «su desensamblado resulta mucho más sencillo, permitiendo recuperar los componentes modulares sin que se rompan o sufran desperfectos. Así, se logra sustituir la demolición tradicional por un despegado para la posterior reutilización de los bloques», explica Clara Valero, del equipo de Materiales y Componentes del ITA. Concretamente, este adhesivo se utilizará para el ensamblado de unas singulares baldosas a base de algas y reforzadas con fibras de carbono y de vidrio desarrolladas en el proyecto.
La motivación que hay detrás de Le Colaz parte de una realidad: el sector de la construcción es uno de los mayores generadores de residuos y emisiones en la Unión Europea, además de consumir mucha energía. Ante estos retos medioambientales, la utilización de elementos modulares es una técnica cada vez más frecuente, pero lo que quiere aportar el sistema Le Colaz es, mediante el uso de materiales más sostenibles, prolongar la vida útil de los edificios y aumentar la reutilización y el reciclaje de paredes y suelos, reduciendo el desperdicio y el consumo de recursos.
Los módulos desarrollados en el proyecto son paredes exteriores, paredes interiores y módulos de suelo. Elementos que combinan materiales biológicos y reciclados con componentes avanzados de ensamblado a presión, diseñados para un montaje, desmontaje y reutilización sin complicaciones. «Los muros se diseñarán con modularidad de encaje a presión (snap-fit) (todavía por diseñar), lo que permitirá una instalación, retirada y recolocación rápidas sin provocar la degradación de los materiales», dice la responsable del proyecto Le Colaz en el ITA.

Al incorporar principios de economía circular y optimización del ciclo de vida, Le Colaz prolonga la vida útil de los edificios y aumenta la reutilización y el reciclaje de elementos constructivos, reduciendo el desperdicio y el consumo de recursos. El sistema incluye dos plataformas digitales de vanguardia: el Módulo de Internet de los Materiales (IoM²), que utiliza sensores IoT y pasaportes digitales de productos para monitorizar el rendimiento de los componentes, permitiendo el mantenimiento predictivo y decisiones informadas sobre su reutilización o reciclaje; y el Internet del Cerebro del Edificio (IoB²), impulsado por Modelos de Lenguaje de Gran Escala (LLMs), que optimiza las renovaciones, la reutilización regional de componentes y el cumplimiento de normativas. Estas herramientas permiten adaptaciones dinámicas a las necesidades cambiantes de los usuarios y a las condiciones ambientales, promoviendo las mejores prácticas en diseño para la adaptabilidad, la reutilización y la deconstrucción.